

Nuestra historia comenzó en la Ciudad de México en 2009, cuando apenas éramos un par de adolescentes de 15 y 16 años, con el mundo entero por delante, todavía descubriendo quiénes éramos y soñando con todo lo que la vida podía ofrecernos.
El 18 de julio de 2011, Liz le dio el primer "sí" a Benja para comenzar esta aventura como "noviecitos" universitarios. Desde entonces hemos crecido juntos, de la mano, atravesando momentos buenos, difíciles, muy difíciles y también extraordinarios. En cada etapa, siempre encontramos la forma de sostenernos y acompañarnos mutuamente.
Con el tiempo descubrimos pasiones que transformaron nuestras vidas para siempre: el amor por los animales, emprender juntos, viajar y, especialmente, el mundo de la vida salvaje.
Después de recorrer juntos más de 30 países, fue durante nuestro primer safari, en 2019, donde encontramos lo que hoy sentimos como nuestro verdadero sello como pareja. El pulso de la naturaleza, el respeto profundo por los animales y su libertad, la inmensidad de los paisajes africanos y el origen de la vida nos marcaron para siempre. Desde entonces, no hemos podido dejar de volver a África subsahariana, el lugar donde más conectados nos sentimos con el mundo y con nosotros mismos.
En 2022 nos casamos por el civil en un momento íntimo y sencillo que disfrutamos muchísimo, aunque sin ceremonia, sin celebración y sin la oportunidad de decir nuestros votos frente a las personas que más amamos. Desde entonces nos prometimos que algún día nos debíamos este momento…
Hoy decidimos cumplir esa promesa e intercambiar nuestros votos en el corazón de la sabana africana: un lugar vasto, salvaje, libre y profundamente vivo; el único capaz de abrazar lo que sentimos, el único donde realmente puede caber y permanecer eternamente toda nuestra historia .

